En la armonia de esta erotica situacion,
el sexo de mi victima se encuentra erecto,
listo para ser profanado por mi erotica seduccion..
Matar…
la mision que yo misma me he otorgado es meramente pasional,
para asi amitigar las ansias de su recuerdo..
Figurare un movimiento ambicioso, lleno de deseo inverosimil… la trampa.
La maldad corroe mi espiritu y mi ego gobierna el alma que habita este cuerpo maldito…
Atacar y morir….
Suicidio emocional… y matar mi soledad y sus recuerdos con este cuerpo mojado…
Y yo… muriendo lentamente…

No sirve de nada buscar en otras camas lo que por la mañana encontraremos en nuestros recuerdos….

Anaile.